domingo, 3 de mayo de 2009

Como pasa el tiempo!


Si emigras dejas a tu gente, tu vida, pero si no emigras, te pierdes un montón de experiencias magnificas. Y poder compaginar éstos deseos es muy dificil.

Siempre hemos alabado la capacidad de los niños de acoplarse a cualquier situación de cambio. Pues cuando somos mayores, no dejamos de ser niños y nos acoplamos, hasta tan bien, que nos cuesta volver al origen; no somos los mismos que cuando partimos, y el sitio al que regresamos no es el mismo, tambien ha evolucionado.

Falta poco más de un mes para que nuestra gran aventura texana finalice y no tengo ganas. Recuerdo que al comenzar éste "diario de andanzas" mi primera intención era ser feliz aqui. Y lo soy. Y lo somos.


1 comentario:

inma dijo...

te entiendo y me he acordado de vosotros esta tarde, cuando Genma Nierga ha entrevistado a Bernardo Atxaga por su libro Siete casas en Francia y él ha comentado lo bien que se adaptaron sus dos hijas de ocho y diez años a la vida y escuela de EEUU,las magnificas bibliotecas y lo bien que pronunciaba el ingles la pequeña,y todo lo positivo que ha supuesto la experiencia.era un reflejo vuestro