domingo, 26 de enero de 2014

Regulaciones desconocidas

Recuerdo los bocadillos que me preparaba mi abuelita con vino y azucar; que durante mi infancia no tuve prohibido probar el vino o el cava ocasionalmente. Tambien que no se usaban cinturones de seguridad en los coches y que usaba el casco en la moto solo para salir por carretera.
Los usos y costumbres han cambiado una barbaridad, para bien, desde luego.
Aunque en algunos lugares la norma es excesiva... Como me sucedió en Arizona cuando no me vendieron cerveza en una gasolinera por ir acompañada de Maria, que entonces tenía 14 años; por mucho que le aseguraba al dependiente que la cerveza era para mi que ella solo me acompañaba, hasta que no dejé a María fuera de la tienda y volví a entrar yo sola, no conseguí que con una mueca, me las vendiera.




Pero hasta hoy esto no me habia pasado. En un supermercado resulta que el cajero tiene 17 años, casi 18 me dice con una amplia sonrisa; al ser menor, no puede venderme vino sin autorizacion...
 Ja, ja, pues a esperar a la encargada para que le dé al botón correspondiente y pueda meterme el Carmenere Chileno en la bolsa.

PD. Nunca te acostarás sin experimentar una cosa nueva!

2 comentarios:

María dijo...

corrección: ni aun yo saliendo de la tienda te las vendió el amigo! Sin embargo, eso no pasaría con un arma...ironías de la vida!

Amaia dijo...

Si te sirve de consuelo, a mi me pasó lo mismo que a ti en el supermercado el otro día, había un chavalito en la caja que no me podía cobrar la cerveza por ser menor, tuvo que venir otro empleado mayor de edad a rematar la operación. Son mayores para trabajar pero no para vender alcohol...??? Yo ya me he acostumbrado a no decir nada ante estas incongruencias, que por otro lado son tan comunes en muchos países del mundo.