A Cristina le han enseñado una canción de Thanksgiving en la que un pavo, o pava, le pide encarecidamente que no lo maten y se lo coman, que se coman algun pollo, que estará mas rico. Dicen que el año pasado los americanos se zamparon la no desdeñable cifra de 200 millones de pavos para el jueves de thanksgiving. Nosotros, no ibamos a ser menos y hemos cooperado a ello. No lo hemos matado nosotros, pero nos hemos venido a San Francisco a comernoslo. Y rico.
Una California, que metereologicamente hablando, nada tiene de beach boys ni de tipos esculturales. O bien es un reclamo publicitario, o bien estamos casi en Diciembre y los gimnasios están en crisis.
2 comentarios:
Que morro!
vosotros viajando por america y yo me he pasado toda la semana metida en casa..
¿Sabes que? faltan 23 dias para que nos veamos :)
te quiero muchisimoo
gema
Bueno no te quejes ni de California ni de los californianos. Nuestras salidas en noviembre se han reducido a un fin de semana en Bejis con un tiempo gelido pero un cielo azul maravilloso. Dentro de nada llega el tio Pepe, luego los vascos y vosotros.
besitos tote
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